El informe elaborado por Investigar en Red muestra cómo estudiantes de Comunicación consumen noticias entre redes sociales, memes y medios tradicionales.
El colectivo académico Investigar en Red presentó el informe “Transiciones. Consumos informativos emergentes en estudiantes de Comunicación en América Latina”, un estudio colaborativo que reúne a investigadores de universidades de distintos países. El trabajo, coordinado por Francisco Albarello (Universidad Austral, Argentina), ofrece una radiografía de los consumos informativos de jóvenes estudiantes de Comunicación y Periodismo en la región, en un contexto marcado por la digitalización, la viralidad y la fragmentación de contenidos.
Metodología
La investigación se desarrolló entre 2023 y 2025 mediante una metodología mixta: encuestas cuantitativas y 97 grupos focales cualitativos en 38 universidades latinoamericanas de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela. La población estuvo compuesta por estudiantes mayores de 18 años de carreras de Comunicación y Periodismo. Este enfoque permitió identificar patrones comunes y diferencias locales, ofreciendo un panorama regional enriquecido por la diversidad cultural y social.
Aspectos centrales del consumo informativo
- Interacciones mediadas por tecnología
El estudio muestra que el smartphone es la interfaz principal para acceder a noticias. Los estudiantes se informan en momentos específicos del día —al despertar, durante las comidas o antes de dormir— y lo hacen mayormente a través de redes sociales. La información aparece de manera “accidental” en los flujos digitales, lo que genera consumos fragmentados y poco profundos. Además, se observa una tendencia a la evitación de noticias negativas, especialmente durante la pandemia, cuando la saturación informativa afectó la salud emocional de los jóvenes. - Acceso e interacción
Las redes sociales son la puerta de entrada predominante a la información, desplazando a los medios tradicionales. Instagram y TikTok destacan por sus formatos breves y visuales, mientras que YouTube y podcasts se valoran para profundizar. Los estudiantes privilegian contenidos rápidos, claros y directos, y rechazan los títulos engañosos o redundantes. También buscan un lenguaje cercano y empático, lo que explica la preferencia por periodistas independientes e influencers que informan desde plataformas digitales con estilos informales. - ¿Medios?, ¿qué medios?
Para los jóvenes, las plataformas digitales funcionan como nuevos medios. Prefieren informarse a través de redes sociales y canales alternativos, aunque siguen recurriendo a medios tradicionales para verificar datos o por influencia familiar. La confianza en la televisión y la prensa escrita aparece debilitada, mientras que los medios locales y regionales son valorados por su cercanía y relevancia contextual. Este panorama refleja una relación ambigua: crítica hacia los medios tradicionales, pero con persistencia en su consumo como complemento. - Audiencias competentes
Los estudiantes de Comunicación y Periodismo no son consumidores pasivos: despliegan estrategias críticas y son conscientes de sus prácticas informativas. Reconocen la superficialidad de ciertos contenidos en redes, pero buscan profundizar cuando un tema les interesa. Además, valoran la diversidad de fuentes y ejercen operaciones cognitivas que anticipan su rol futuro como comunicadores. El informe concluye que estudiar comunicación marca una diferencia: estos jóvenes son más reflexivos y alertas frente a la información que reciben.
El aporte de Investigar en Red
Investigar en Red es un colectivo académico que reúne a investigadores de distintas universidades latinoamericanas con el objetivo de generar conocimiento colaborativo sobre comunicación y periodismo. La publicación de Transiciones confirma la relevancia de este espacio, que articula miradas regionales y construye diagnósticos compartidos sobre los desafíos que enfrentan los futuros comunicadores. El informe Transiciones ofrece un panorama revelador sobre los consumos informativos de estudiantes de Comunicación en América Latina. Los hallazgos muestran que los jóvenes se informan principalmente a través de redes sociales, memes y microcontenidos, pero también despliegan estrategias críticas para profundizar y verificar. La investigación plantea un desafío para el periodismo y la academia: cómo formar audiencias competentes en un entorno saturado de información breve, emocional y algorítmica.
El trabajo de Investigar en Red aporta insumos valiosos para repensar la formación académica y fortalecer las competencias críticas de quienes serán responsables de comunicar en sociedades cada vez más atravesadas por la digitalización y la viralidad.
